Pedidos, domicilios, inventario de lechonas y cuentas claras. Todo desde el celular, sin computador y sin talonarios que se pierden.
Pedir una demostraciónEl teléfono del cliente trae su nombre y su dirección. Se escogen los productos, se pone la hora y listo.
Qué preparar, cuánto y para qué hora. Lo que va atrasado se ve de lejos.
El motorizado ve solo sus entregas, abre el mapa de un toque y marca entregado con hora y ubicación.
Cada venta descuenta porciones de la lechona abierta. Al final de la semana usted sabe cuánto rindió de verdad.
Cuánto entró, por qué medio y en qué se fue la plata. Cuadre sin sumar papeles.
Cuánto le deben y cuánto debe, en la misma pantalla y al día.